Los padres de la iglesia primitiva le atribuyen a Mateo, cuyo nombre significa «don de Dios», haber sido el autor del libro que lleva su nombre. Habiendo sido un recaudador de impuestos, antes de conocer a Jesús, Mateo pasó a ser uno de los doce apóstoles (Mateo 9:9ss.; 10:3; Marcos 3:18; Lucas 6:15; Hechos 1:13). También se le conoció como Leví (Marcos 2:14; Lucas 5:27ss.).