"Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros (Juan 14:16-18).

La pregunta que se debe hacer no es: «¿Qué es el Espíritu Santo?», sino: «¿Quién es el Espíritu Santo?». La pregunta es ésta porque el Espíritu Santo es un Ser, es alguien con personalidad propia. Es más que una fuerza o poder; es una Persona celestial con vida propia.